El economista advierte sobre la falta de definiciones en el gobierno y su impacto en la volatilidad del dólar
La incertidumbre financiera vuelve a estar en el centro de la escena en Argentina. Luego de meses de aparente estabilidad, las tensiones en el mercado cambiario se reavivan y generan dudas sobre el futuro de la economía. En este contexto, el economista y ex presidente del Banco Central, Martín Redrado, advirtió que la actual política cambiaria es «transicional» y carece de una dirección clara. En una entrevista radial, criticó la estrategia del gobierno de Javier Milei y subrayó que la falta de definiciones concretas sobre el régimen cambiario está generando una presión constante sobre el dólar.
Redrado desglosó los cuatro pilares esenciales para alcanzar la estabilidad macroeconómica: la política fiscal, la monetaria, la financiera y la cambiaria. «Todas deben ser consistentes entre sí, robustas y convergentes. Sin embargo, en Argentina, la política cambiaria no es ni definitiva ni comparable con la de países de economías desarrolladas», aseguró. Para ilustrarlo, Redrado señaló que el modelo actual de «crawling peg» (devaluaciones preanunciadas) solo se encuentra en países como Nicaragua y Botsuana, lo que refuerza su idea de que Argentina no sigue un esquema cambiario propio de «países normales».
El especialista hizo hincapié en que la falta de una política cambiaria definida y previsible genera incertidumbre en los mercados. «El propio equipo económico ha reconocido la necesidad de introducir algún tipo de flexibilidad en el esquema actual, pero sin dar precisiones. Mientras eso no ocurra, vamos a seguir viendo presión cambiaria todos los días», sostuvo.
En este escenario, Redrado cuestionó la estrategia del gobierno de sostener artificialmente el valor del dólar mientras espera la llegada de un supuesto desembolso de 20.000 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional. «El ministro Caputo y el presidente Milei dicen que esto fortalecerá las reservas y hará caer el precio del dólar, pero la realidad es que sin una estrategia cambiaria clara, la incertidumbre seguirá dominando», alertó.
Propuestas y críticas a la política actual
Consultado sobre posibles soluciones, Redrado propuso un esquema de tipo de cambio flotante con intervención del Banco Central en momentos de turbulencia. «Ningún país emergente deja el tipo de cambio librado completamente al mercado. La clave está en intervenir de manera anticíclica: acumular reservas en tiempos de bonanza y utilizarlas en momentos de crisis», explicó. Además, señaló la necesidad de limitar la entrada y salida especulativa de capitales financieros, como ya lo había hecho en 2005 al imponer un encaje del 30% a las inversiones de corto plazo.
Redrado también se refirió al «dólar blend», el mecanismo por el cual los exportadores liquidan un 20% de sus ventas en el mercado financiero y el 80% en el oficial. «Si queremos acumular reservas, no podemos seguir permitiendo esta fuga de dólares. Se podría reducir ese porcentaje y compensar a los productores con una baja de retenciones», sugirió.
Finalmente, advirtió sobre el riesgo de repetir errores del pasado. «Este gobierno heredó un Banco Central quebrado, con reservas netas negativas, pero en sus primeros meses logró recomponerlas. Ahora estamos nuevamente en terreno negativo. No podemos seguir con estas idas y vueltas sin una política cambiaria sólida», concluyó.
Con una economía en tensión permanente y sin certezas sobre el futuro del régimen cambiario, las advertencias de Redrado cobran especial relevancia. La falta de definiciones claras y sostenibles podría seguir alimentando la volatilidad y erosionando la frágil estabilidad económica del país.
Deja una respuesta