El mercado no cree en Milei: el dólar se dispara y las reservas caen
El gobierno de Javier Milei se enfrenta a una realidad ineludible: el mercado está inquieto y la economía tambalea a pesar de los discursos oficiales. A pocos meses de haber asumido, la administración libertaria enfrenta la desconfianza de los sectores financieros, una suba incontrolable del dólar paralelo y una caída alarmante de las reservas del Banco Central. El economista Fernando Soliño lo dijo sin eufemismos: «El mercado está inquieto porque el gobierno trastabilla».
Mientras Milei insiste en que no devaluará el peso, los hechos muestran lo contrario. La brecha cambiaria se amplía, el dólar blue sigue subiendo y el supuesto superávit fiscal con el que se jacta el gobierno no alcanza para calmar las aguas. «Si tenés un dólar atrasado, el único camino es la corrección, la devaluación», explicó Soliño en diálogo con Radio Rivadavia. Sin embargo, el presidente y su equipo económico persisten en una estrategia que el mercado ya desmintió.
El Ejecutivo confirmó que pedirá 20 mil millones de dólares al Fondo Monetario Internacional, pero sin aclarar las condiciones del acuerdo. «Se habla de ajuste fiscal, pero el FMI también pide devaluaciones cuando es necesario», advirtió Soliño. La combinación de alta inflación, falta de credibilidad y un mercado que no confía en la estabilidad del tipo de cambio generan una tormenta perfecta que el gobierno no logra contener.
Inflación en alza y dólar a $1400: lo que viene
El gobierno argumenta que el aumento de precios es «estacional», pero Soliño desmiente ese relato: «En marzo los alimentos, carnes, frutas y verduras ya tienen un alza del 2,4%. Todos los marzos suben, pero no se aquietan, como quieren hacernos creer». La proyección para el dólar futuro tampoco es alentadora. «Si hoy está en $1080, con un 30% de inflación proyectada, podría alcanzar los $1400 a fin de año», sostuvo el economista.
En este contexto, hasta Mauricio Macri decidió marcar distancia del oficialismo. En sus recientes declaraciones, el ex presidente aseguró que la «inestabilidad institucional» del gobierno de Milei está afectando a la economía. Para Soliño, sin embargo, esto no es más que «una chicana» de Macri, que busca diferenciarse sin perder pie en el armado político del oficialismo.
Lo cierto es que la economía argentina sigue sin rumbo claro. Con una inflación desbocada, reservas en caída y un plan económico que genera más dudas que certezas, el gobierno de Milei enfrenta su primer gran desafío: convencer a un mercado que, por ahora, le da la espalda.
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