La trampa estadística del gobierno: ¿bajó realmente la pobreza en Argentina?

Argentina y la paradoja de la pobreza: cuando la estadística oculta la realidad

Pobreza cero (estadística): Milei y la mentira de los números

El economista Guido Agostinelli desmintió los festejos oficiales y explicó cómo el gobierno manipula las cifras para instalar una falsa recuperación económica.

Mientras el presidente Javier Milei y su equipo celebran una supuesta baja en los niveles de pobreza, la realidad en las calles parece contar otra historia. Así lo afirmó el economista Guido Agostinelli en diálogo con Radio 10, donde desglosó los mecanismos con los que el gobierno manipula los indicadores oficiales para construir un relato que no se condice con el día a día de la mayoría de los argentinos.

“En la calle no se siente que está bajando la pobreza”, aseguró Agostinelli, quien explicó que la estadística utilizada por el gobierno para mostrar una caída de la pobreza se apoya en una metodología desactualizada y distorsionada. “La canasta básica total ha aumentado menos que la inflación, pero eso se debe a que está ponderada de una manera irreal, con un peso muy bajo de los servicios, cuando en realidad estos han subido más de un 400% en promedio”, detalló.

El economista expuso que esta manipulación no es nueva dentro del oficialismo y que responde a un intento de ocultar el impacto devastador de las políticas económicas implementadas desde la asunción de Milei. “El gobierno dice que los salarios ya alcanzaron los niveles de noviembre de 2023, pero eso depende de la canasta con la que se mide. Si usamos una canasta más actualizada, vemos que los salarios todavía están por debajo de esa fecha, que de por sí ya era una vara baja”, sentenció.

El espejismo de la baja de precios

Otro de los factores que influyó en la manipulación estadística es la liberalización del sector alimenticio impulsada por el gobierno. “Sturzenegger eliminó barreras sanitarias que regulaban la importación de alimentos, permitiendo que productos europeos y estadounidenses entren al país sin controles. Esto generó una competencia que moderó la suba de los precios en productos envasados, pero a costa del colapso de la industria local”, explicó Agostinelli.

Sin embargo, esta situación tiene fecha de vencimiento. “Este espejismo de estabilidad depende de que el dólar permanezca controlado. Si el tipo de cambio se actualiza como exigen los sectores financieros, la supuesta baja de la inflación en alimentos se va a evaporar y los precios van a dispararse nuevamente”, advirtió el economista.

La mentira del ‘primer semestre’

Agostinelli también desmontó otra falacia del discurso oficial: la idea de que los datos actuales reflejan una mejora respecto a la gestión anterior. “Milei pretende despegarse de los números del primer semestre de 2024, como si no fueran suyos, pero la realidad es que todo ese período estuvo bajo su gestión. Además, cuando toma como punto de partida el 41,7% de pobreza del segundo semestre de 2023, ignora que ese número ya estaba influenciado por su propio ajuste y la mega devaluación de diciembre”, explicó.

La conclusión es contundente: los festejos del gobierno son pura ingeniería estadística. “Si uno mira más allá de los números manipulados, la realidad es que la pobreza sigue en niveles alarmantes y la capacidad adquisitiva de los trabajadores no se ha recuperado. Es un ajuste sostenido en el tiempo que se disfraza con cifras amañadas”, sentenció Agostinelli.

Mientras tanto, en los barrios y en los sectores más golpeados de la economía, la supuesta baja de la pobreza no se traduce en mejoras concretas. Y aunque el gobierno insista en sostener su relato, la realidad tarde o temprano se impone.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *