El economista Emmanuel Álvarez Agis, exviceministro de Economía y fundador de la consultora PxQ, desarmó punto por punto la narrativa del gobierno de Javier Milei sobre el ajuste fiscal, la inflación y el rol del Fondo Monetario Internacional. En una entrevista con Ahora Dicen de Futurock, advirtió que el relato oficial se sostiene más en palabras que en hechos concretos, y que las inconsistencias del plan económico podrían desembocar en un escenario crítico.
«El ajuste fiscal más grande de la historia y aún así necesitamos más deuda»
El gobierno de Milei ha hecho del ajuste su bandera, justificando cada medida con la idea de eliminar el déficit fiscal como causa de todos los males económicos. Sin embargo, para Álvarez Agis, esta argumentación es una falacia. «Tenemos el ajuste fiscal más grande de la historia de la humanidad y aún así necesitamos que el FMI nos preste más plata», señaló con crudeza.
La idea de que reducir el gasto público por sí solo traerá crecimiento choca contra la realidad de una economía paralizada y en recesión. «El déficit fiscal no es la razón de todos los males», enfatizó el economista, desmontando la premisa central del discurso oficialista.
El Gobierno y la estrategia de hablar sin resultados
Según Álvarez Agis, el Gobierno está intentando calmar los mercados con declaraciones en lugar de medidas concretas. «Caputo dejó claro que la negociación con el Fondo está en curso, porque se contradice con lo que dijo el jueves pasado». Esta falta de claridad genera incertidumbre y deja al descubierto la improvisación de la gestión.
El economista también alertó sobre el discurso triunfalista del oficialismo respecto a la pobreza. «Hoy el dato de pobreza va a ser relativamente bueno y el Gobierno lo va a plantear como un éxito de su programa». Sin embargo, subrayó que esta mejoría es circunstancial y que el efecto real del ajuste sobre los sectores más vulnerables aún no se ha sentido en toda su magnitud.
Un programa económico sin identidad
Álvarez Agis calificó al programa económico de Milei como un «híbrido» sin una definición clara. «No es libertario porque no hay una dolarización; no es ortodoxo porque el precio del dólar es controlado; tampoco es heterodoxo porque no han querido coordinar dinámicas de precios, salarios y tarifas». Este eclecticismo, lejos de generar confianza, muestra un gobierno atrapado en sus propias contradicciones.
El espejismo del dólar barato
Mientras tanto, el Gobierno exhibe como logro un «verano de dólar barato» que la mayoría de los argentinos no sabe cómo aprovechar. «Estamos disfrutando de un verano de dólar barato, pero la mayor parte de la gente no entiende qué hacer con eso», advirtió el economista. Esto se debe a que la economía real sigue estancada, con salarios deprimidos y una incertidumbre que frena cualquier decisión de inversión o consumo.
Mentiras, euforia e inflación contenida
Para Álvarez Agis, la comunicación oficial debería abandonar la euforia injustificada y reconocer las limitaciones del plan económico. «El Gobierno de Milei debería empezar diciendo la verdad sobre la salida del cepo y el estancamiento de la baja de inflación». La estrategia de minimizar los problemas y exagerar los logros podría volverse en su contra cuando la realidad se imponga.
Sobre la inflación, el economista fue contundente: «Es una pelea por la distribución del ingreso y el fenómeno monetario es un reflejo, no una causa». De esta manera, desmiente la visión ortodoxa que la atribuye exclusivamente a la emisión de dinero.
Conclusión
El plan económico de Milei está lleno de contradicciones que tarde o temprano le pasarán factura. Mientras el Gobierno se aferra a un discurso triunfalista, la realidad económica marca otra cosa: un ajuste brutal sin garantías de crecimiento, una estrategia de comunicación basada en promesas y un dólar «barato» que no se traduce en beneficios para la mayoría. Si el oficialismo no corrige el rumbo, podría enfrentar un 2025 mucho más complejo del que imagina.
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